
Braudilio López (85 años) es ingeniero civil. Nació en Cuba y actualmente vive en México. Es mi abuelo, y con sus palabras narramos esta serie.
Doy gracias a la vida por haberme permitido vivir más de ocho décadas y media, en las que he acumulado experiencias y vivencias que me satisfacen, pues he conseguido realizar mis sueños y cumplir metas que en ocasiones se tornaron difíciles.
Con deseos de superación, esfuerzo y dedicación, logré alcanzarlas
Mi niñez fue difícil, pero placentera; vengo de una procedencia muy humilde, pero siempre me impulsó la meta de llegar más lejos, y lo he logrado.Alcancé la formación profesional, construí una familia coherente y capaz, y hoy disfruto de una vejez con calidad de vida.
No es justo relegar a alguien solo por haber dejado atrás la juventud o las energías de antes.Quien llega a esta etapa no debe perder su autoestima ni sus valores. Si la capacidad mental y física lo permite, aún puede tomar decisiones, compartir experiencias y ser escuchado.
Una persona de la tercera edad merece reconocimiento si su paso por la vida ha dejado huellas que han beneficiado a su familia, a la sociedad o a sus cercanos: amigos, vecinos o compañeros de trabajo.
No podemos autoeliminarnos ni convertirnos en objetos inservibles
Debemos mantener la independencia y realizar cualquier actividad que nos mantenga útiles: escribir historias, hacer jardinería, colaborar en los quehaceres, asistir a eventos o ayudar a los más pequeños en sus estudios.
Todo esto alimenta la autoestima y nos libra del menosprecio.Es emocionante reunirnos en familia en navidades, cumpleaños o graduaciones, recordar anécdotas y sucesos agradables: el nacimiento o el primer añito de un hijo o un nieto, la fiesta de 15 de una hija, una boda. Todo ello nos da vida y convierte la vejez en una etapa donde seguimos aportando conocimientos, unión y apoyo familiar.
Nunca llegaremos a viejos si nos proponemos seguir acumulando juventud. Nuestras vivencias se transforman en experiencias únicas, de gran valor sentimental, que deben ser guardadas como un tesoro familiar


